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RIPO, «your name» – Tres Xemeneies, Barcelona, 2013

Persianes Lliures, Murs Lliures y Wallspot: cómo se legalizó pintar en los muros de Barcelona

De la prohibición de 2005 a los 19 muros de uso libre de hoy. Qué era cada proyecto, qué problema resolvía y cómo se ha llegado al modelo municipal de Murs Oberts, con las fuentes en vídeo y la lista de muros donde se puede pintar ahora mismo.

Hoy en Barcelona hay 19 muros de uso libre donde cualquier persona puede pintar sin pedir permiso, sin reservar hora y sin presentar ningún proyecto. En 2005 una ordenanza municipal lo prohibía con sanciones de 600 a 3.000 euros. Esta página explica cómo se pasó de una cosa a la otra en catorce años, a través de tres plataformas sucesivas: Persianes Lliures, Murs Lliures y Wallspot.

Si lo que quieres es pintar hoy: la lista de los 19 muros abiertos de Barcelona, ordenada por distrito, está al final de esta página.

Ir a los 19 muros ↓

En esta página: el punto de partida · Persianes Lliures · Murs Lliures · Wallspot · Murs Oberts · dónde pintar hoy · todo lo que se hizo · el mapa · cómo se aplica en otro municipio

Catorce años en una tabla

Todo el proceso se puede resumir en una sola cosa: la desaparición progresiva del trámite. Este es el mapa de lo que explica el resto de la página.

Desliza la tabla →

AñosQuién autorizaQué había que presentarCuándo podías pintar
2005-2010Nadie: prohibido—Nunca (sanción de 600 a 3.000 €)
2010-2011El comercianteNadaAl instante
2011-2012El AyuntamientoProyecto + gama cromática del barrioAl cabo de 6 meses, y solo sobre el 15 %
2012-2016El Ayuntamiento, vía entidad gestoraNadaAl instante (permiso descargable)
2016-2024Plataforma, sobre muro cedidoNadaAl instante (reserva de hasta 3 días)
2023-hoyNadie: basta con el código de convivenciaNadaAl instante

El camino, en cuatro pasos

Cada fase resuelve el problema que había dejado abierto la anterior.

Las fuentes de este artículo están grabadas. En 2018, en la exposición «Murs Lliures» del Centre Cultural Albareda, los responsables del proyecto lo explicaron de cabo a rabo en una charla pública. A lo largo del texto hay enlaces al minuto concreto de cada cosa.

La historia de los muros legales de BarcelonaLa historia de los muros legales de BarcelonaCharla completa en el Centre Cultural Albareda (2018) · 56 min

El punto de partida: una prohibición sin alternativa (2005-2010)

La Ordenanza de medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público de Barcelona se aprobó en 2005 y entró en vigor a principios de 2006. Prohibía pintar en la vía pública y fijaba sanciones de 600 a 3.000 euros ▶ min 4:35.

La prohibición era completa, pero no iba acompañada de ninguna alternativa. Eso tuvo tres efectos sobre la práctica ▶ min 2:45:

  1. Desplazamiento geográfico. Quien quería pintar con tiempo se iba a rieras y polígonos de los municipios vecinos —Sant Boi, Sant Just—: sitios donde no molestas a nadie, pero donde tampoco te ve nadie.
  2. Desplazamiento horario. Quien no podía desplazarse pintaba cerca de casa, de noche y deprisa.
  3. Empeoramiento del resultado visible. A menos tiempo y más riesgo, menos elaborada es la pieza.

Un reportaje de la época lo resumía igual: «desde que en Barcelona se prohibió pintar en la calle, quienes se dedican a ello se habían alejado» ▶ TV3.

El problema no era la voluntad de pintar, sino que no existía ningún espacio donde hacerlo legalmente.

Fase 12010-2012Persianes Lliures

Qué era

Un sistema de intercambio entre comerciantes y artistas urbanos. El tendero cedía la persiana de su comercio; un artista la pintaba gratuitamente, con lo que quisiera y sin ningún encargo estético. El comercio ganaba un cierre en buen estado y sin pintadas; el artista, una superficie visible donde pintar de día, con tiempo y sin riesgo de sanción.

Rebobinart hacía de intermediario y ponía el sistema: una web donde los comerciantes inscribían la persiana y donde los artistas podían ver las disponibles, elegir una y descargarse el permiso firmado por el propietario antes de ir. Nadie cobraba: ni el artista, ni el comercio, ni la entidad.

El resultado visible era una calle que cambiaba: en el Guinardó, las persianas cedidas se repintaban cada mes ▶ TV, 2010. La televisión lo describía como «una iniciativa de intercambio de favores entre comerciantes y grafiteros» ▶ TV, Guinardó.

Funcionó en Horta-Guinardó, creció hasta las 77 persianas y tuvo una edición masiva de un solo día en Malasaña (Madrid). También se aplicó fuera del comercio: mercados municipales, centros sociales, un centro sanitario y una prisión.

Una persiana del Guinardó pintada dentro de Persianes Lliures, hacia 2010.
Persianes Lliures, Horta-GuinardóUna persiana del Guinardó pintada dentro de Persianes Lliures, hacia 2010.

El problema que resolvía: no había ninguna superficie legal disponible

Nació de una constatación doméstica —uno de los fundadores pintaba grafiti y acumulaba sanciones que no podía pagar— y de una pregunta práctica: si la pared es privada y el propietario está de acuerdo, ¿qué lo impide? El Periódico recogió su origen en 2024.

Las persianas reunían tres condiciones útiles: son privadas, son muy visibles y estaban deterioradas, de modo que el comerciante ganaba algo.

SuperficiePersianas cedidas voluntariamente por el comerciante
PermisoAutorización escrita del propietario, no de la Administración
AccesoWeb con el listado; el artista se registraba y se descargaba el permiso firmado ▶ min 9:47
CosteNinguno, ni para el artista ni para el comercio
Base legalLa ordenanza no definía dónde acababa la fachada pública y dónde empezaba el espacio privado ▶ min 8:17. Ese vacío era la rendija

Qué demostró

También dejó claro que abrir un espacio gratuito tiene costes para alguien: había quien se ganaba la vida pintando persianas, y parte de la escena respondió repintando de noche lo que se había hecho ▶ min 11:03.

Pau Garcia explica Persianes LliuresPau Garcia explica Persianes LliuresCómo empezó todo, en primera persona · 19 min

Por qué se acabó

En 2011 el Institut del Paisatge Urbà incorporó las persianas dentro del concepto de fachada pública. Las nuevas condiciones ▶ min 12:59: solo el 15 % de la superficie podía ser de intervención libre, el resto debía ajustarse a la gama cromática del barrio, hacía falta un trámite de seis meses, y la sanción se extendía al comercio que lo autorizase.

La lección que se incorporó a la fase siguiente: buscar la rendija en una norma sirve una vez. Para hacerlo duradero, el permiso tenía que ser público, explícito e inmediato.

El paréntesis que afinó el método (2011-2012)

La actividad se desplazó a espacios donde el permiso no era el obstáculo: un centro de acogida para personas sin hogar, el Mercado de Castelldefels, el muro perimetral de un centro sanitario en Sant Boi —300 metros, pintados con vecinos y usuarios antes del derribo—, el festival P-Art ▶ TV y el centro penitenciario de Quatre Camins: «todo lo contrario de un muro libre; era un muro cerrado» ▶ min 15:26.

Estos proyectos no resolvieron el problema legal, pero aportaron lo que después sería la mitad del modelo: la intervención no la hace un artista solo; la hace con la comunidad que utiliza el espacio.

Quatre Camins: seis artistas y ocho internos pintando el muro de una prisión.
«Todo lo contrario de un muro libre»Quatre Camins: seis artistas y ocho internos pintando el muro de una prisión.

Fase 22012-2016Murs Lliures

Qué era

Una red de muros municipales cedidos por el Ayuntamiento para poder pintar legalmente, gestionada por Rebobinart. El cambio respecto a las persianas es de titularidad: ya no son paredes privadas, sino espacio público abierto por acuerdo con el distrito.

Cómo funcionaba, para quien quería pintar:

  1. Te registrabas en la web —y, desde 2014, en la aplicación móvil.
  2. Elegías qué muro y qué día.
  3. Te descargabas el permiso al instante, sin presentar ningún boceto ni proyecto.
  4. Ibas y pintabas, de día y con el permiso encima.
  5. Fotografiabas la obra y la subías: cada muro acumulaba su historial de intervenciones.

Las obras eran efímeras y rotatorias: pasado un tiempo, la pared se volvía a abrir. No había ningún filtro —ni de calidad, ni de trayectoria, ni de contenido previo—: podía pintar un grafitero veterano, un ilustrador que nunca había salido a la calle o un vecino.

Empezó con un solo muro —los jardines de las Tres Xemeneies, el 28 de octubre de 2012— y se extendió a Sant Martí y Sant Andreu, con cerca de 600 artistas registrados ya el primer año.

El problema que resolvía: abrir espacio público sin que se lo quede nadie

En enero de 2012 se constituye la asociación para negociar la cesión. Roger Pous redactó sus bases y explica la negociación: un año, cuatro niveles consecutivos —alcaldía, distrito, técnicos de barrio y administrativos—, cada uno con capacidad de bloqueo. El obstáculo inicial no era urbanístico sino conceptual: la primera discusión fue sobre si el grafiti es arte ▶ min 3:10.

Roger Pous explica la negociación con el AyuntamientoRoger Pous explica la negociación con el AyuntamientoCuatro niveles, un año y el permiso sin boceto · 10 min

Las cinco decisiones de diseño

1. Quien gestiona el muro no pinta en él ▶ min 0:40. Otros colectivos habían conseguido muros legales, y el patrón habitual era que acabaran siendo el muro de aquel colectivo. «Como no queríamos pintar, queríamos abrir los muros a todo el mundo.» Tenía un coste: la entidad quedaba a medio camino de todos —demasiado forastera para la escena, demasiado grafitera para la Administración— ▶ min 2:24.

2. Ningún filtro de calidad ni de trayectoria. Es la decisión que ensanchó la base más allá del grafiti, y la que la dirección artística defendería con Kant: si no hay un canon universal de belleza, nadie puede decidir quién merece una pared ▶ min 38:53.

3. Permiso inmediato y sin boceto ▶ min 6:43. El permiso municipal existente pedía un boceto de la obra y una justificación, y tardaba semanas o meses: incompatible con la práctica, y un control previo del contenido.

4. Documentación sistemática. Visibilidad para una obra efímera, trazabilidad para la Administración.

5. Base social antes que pared ▶ min 7:33. Trescientas o cuatrocientas reuniones en un año con asociaciones de vecinos, entidades y escuelas ▶ min 37:17. Un muro libre sin el barrio detrás es un conflicto vecinal a la primera queja.

El primer muro legal de Barcelona, en los jardines de las Tres Xemeneies, en octubre de 2012.
28 de octubre de 2012El primer muro legal de Barcelona, en los jardines de las Tres Xemeneies, en octubre de 2012.

Resultado

El 28 de octubre de 2012 se abre el primer muro legal de Barcelona: «un muro solo, pero muy mítico» ▶ min 8:29. La televisión estuvo allí ▶ min 1:15:

Democratiza el arte. Da igual si tú eres Dalí o eres tú o soy yo. No hay mejor galería que una ciudad.Reportaje de televisión, 28 de octubre de 2012

«No hay mejor galería que una ciudad»«No hay mejor galería que una ciudad»Reportaje de televisión del día en que se abrió el primer muro, 28.10.2012

Había cerca de 600 grafiteros registrados, y el Ayuntamiento ponía una condición explícita: era un proyecto piloto y, si funcionaba, se estudiaría ampliarlo ▶ min 1:53. Al día siguiente, La Vanguardia titulaba «Grafiti con permiso». Ese mismo año el proyecto era reconocido en los Premios BDigital a la Innovación, categoría de ideas innovadoras y proyectos piloto ▶ vídeo.

El piloto se amplió a Sant Martí en 2013, donde el espacio disponible permitió ir mucho más rápido ▶ min 8:41, y a Sant Andreu en 2017.

El efecto principal fue de composición: entró a pintar gente que nunca había pintado en la calle. El artista plástico Enric Font lo explicaba en 2014 ▶ min 1:32:

Yo no había pintado en la calle hasta que empecé a pasar por la aplicación.Enric Font, artista plástico

Ampliado en su entrevista y en la de Núria Toll. También entraron muchas más mujeres. La valoración del momento era prudente: «no es una ciudad fácil… pero todo es un proceso» ▶ min 0:56. En 2015 el proyecto recibía el Premio de Emprendimiento Social de Barcelona Activa ▶ TV2, min 2:45.

Con la app, el permiso pasa de semanas a un clic desde el móvil, delante del muro.
La aplicación, 2014Con la app, el permiso pasa de semanas a un clic desde el móvil, delante del muro.

Fase 32016-2024Wallspot

Qué era

El mismo sistema convertido en plataforma internacional. Wallspot no era un proyecto de una ciudad: era la herramienta para que cualquier propietario de un muro —un ayuntamiento, una empresa, una entidad, de cualquier país— pudiera ponerlo a disposición pública, y para que cualquier artista registrado pudiera usarlo.

  1. El propietario daba de alta el muro, con sus condiciones de uso.
  2. El artista lo reservaba y obtenía una licencia de uso de hasta tres días.
  3. Pintaba, y subía la fotografía de la obra.
  4. Cada muro tenía su galería geolocalizada pública, con todas las capas pintadas a lo largo de los años.

Era, a la vez, un sistema de gestión de permisos y un archivo: la memoria de un arte que por definición desaparece. Los fotógrafos tenían rol propio, no accesorio.

  • 106muros en 22 ciudades
  • 33.000intervenciones documentadas
  • 22.000usuarios registrados
  • 12Wall Labs
Wallspot: el mismo sistema, abierto a cualquier propietario de muro y a cualquier ciudad.
La plataforma, 2016Wallspot: el mismo sistema, abierto a cualquier propietario de muro y a cualquier ciudad.

El problema que resolvía: el modelo funcionaba en una ciudad y no era exportable

Murs Lliures era un acuerdo local con permisos gestionados manualmente. Había que convertirlo en infraestructura. En octubre de 2016 nace Wallspot, con diseño de Huaman Studio; Domestika la bautizó como «el Airbnb del arte urbano» —comparación que ya usaban en 2010 para las persianas ▶ min 9:47— y en febrero de 2017 VICE hizo su presentación internacional.

El cambio de fondo: el permiso deja de pedirse

Con Murs Lliures, cada intervención se autorizaba una por una: el muro estaba cedido, pero el artista pedía un permiso para un día concreto. Con Wallspot el trámite en la web es prácticamente el mismo, y en cambio pasa a llamarse de otra manera ▶ min 5:26:

Antes los artistas pedían permiso en la web; ahora hacen una reserva en la web. Es legal pintar la ciudad de Barcelona en ciertos espacios, pero ahora lo llamamos reserva.Marc Garcia, Centre Cultural Albareda, 2018

Es un cambio de vocabulario, y justamente por eso importa: reservar solo tiene sentido cuando el espacio ya está destinado a ello. Nadie pide permiso para usar una pista de tenis municipal; reserva una hora. Cuando el muro deja de ser una excepción autorizada caso por caso y pasa a ser una dotación estable, el trámite deja de ser una autorización y se convierte en una gestión de agenda.

La imagen que lo resume mejor la dio en diciembre de 2016, pintando los muros interiores del campo del Sant Andreu ▶ min 0:38:

Al final siempre decimos que esto es el carril bici. Hemos hecho el carril bici del arte. Cualquier persona puede venir aquí y pintar lo que quiera. La durabilidad de estos espacios puede ser de una semana, un mes o un año, pero sabes que tu obra acaba desapareciendo.Marc Garcia, diciembre de 2016

«Hemos hecho el carril bici del arte»«Hemos hecho el carril bici del arte»Los muros del campo del Sant Andreu, diciembre de 2016

Las dos mitades de la frase son el modelo entero: un carril bici existe siempre, no evalúa quién circula por él, y lo que pasa allí no queda.

Programar el muro, no solo abrirlo

Una pared abierta sin programación tiende a la saturación y a la repetición. Desde diciembre de 2018 el sistema se complementó con cuatro formatos:

FormatoQué resuelve
Wall LabsEspacios cedidos un año entero a un artista o colectivo: permiten obra de larga duración, que la rotación impide — EINA, Anna Taratiel, Roc Blackblock, Mina y Kenor, La Model
JAM temáticasUna entidad social propone el tema y dos artistas invitados seleccionan entre ocho y doce creadores — Writers, Block, Wild Life, LGTBIQ+, Migración
Wall ClaimEncargos reivindicativos sobre un muro concreto
Travel the WallConvocatoria que trae un artista de fuera a pintar a la ciudad

De los datos de la plataforma salió un diagnóstico que abrió una línea propia: el 96 % de quien reservaba pared eran hombres. De ahí nace Womart.

El modelo se exportó a Madrid (2020, Moratalaz y Puente de Vallecas) y a Terrassa (2021), y recibió el Premio de Civismo de la Generalitat (2018), una ayuda del Área Metropolitana (2019) y el reconocimiento del Ministerio de Cultura (2022). En 2018 se hizo una exposición retrospectiva en el Centre Cultural Albareda —de donde sale la charla que documenta este artículo— y otra en Montana Gallery.

La exposición «Murs Lliures» en el Centre Cultural Albareda, en 2018. De esa jornada salen las charlas que documentan este artículo.
Centre Cultural Albareda, 2018La exposición «Murs Lliures» en el Centre Cultural Albareda, en 2018. De esa jornada salen las charlas que documentan este artículo.
Mural de Galleta Maria en la Womart JAM: una entidad pone el tema y los artistas lo pintan en un día.
Womart JAMMural de Galleta Maria en la Womart JAM: una entidad pone el tema y los artistas lo pintan en un día.

Los dos límites del modelo

  1. Económico y tecnológico. Una plataforma con aplicación, base de datos y galería tiene un coste de mantenimiento permanente que no guarda proporción con el tamaño del sector.
  2. De modelo. Un muro libre aporta espacio, permiso y visibilidad, pero no honorarios. Es una objeción que los artistas formularon desde el primer día y que es correcta: la gratuidad es sostenible para un espacio de experimentación, no como relación profesional. La respuesta a ese límite no es el muro libre, sino la producción de obra remunerada.

Fase 42023-hoyMurs Oberts

En abril de 2023 el Institut de Cultura de Barcelona pone en marcha Murs Oberts: una red municipal de muros de uso libre gestionada directamente por el Ayuntamiento. Empezó con 14 muros; hoy son 19.

Murs Lliures / WallspotMurs Oberts
PermisoInmediato, pero había que obtenerloNinguno: basta con presentarse
ReservaSí, por día y por paredNo
GestiónEntidad externa con convenio por muro100 % municipal
DelimitaciónPor acuerdo con el distritoSeñalización física anclada a la pared
DocumentaciónGalería pública de todas las obrasNo hay
ReglasNormas de uso de la plataformaCódigo de convivencia: nada ofensivo, sexista, xenófobo ni publicitario
PermanenciaRotación pactadaNinguna garantía, ni de duración ni de mantenimiento
DerechosDe la autoríaDe la autoría (integridad de la obra y uso no comercial)

En septiembre de 2024 Wallspot cerró: el coste tecnológico había dejado de ser sostenible, la ciudad ya tenía su propia herramienta y el sector había girado hacia los murales por encargo y los festivales. Lo explicaron betevé, El Periódico y La Vanguardia.

Qué se gana y qué se pierde

Se gana estabilidad. Los muros ya no dependen de un convenio ni de la supervivencia de una entidad: son una dotación municipal ordinaria, como lo es un skatepark.

Se pierde el registro. Y eso se puede cuantificar: en doce años, Wallspot documentó 33.000 intervenciones con autoría y fecha. Desde 2023 no se documenta ninguna. Hoy no se puede saber cuántas obras se han pintado en los muros de Barcelona, ni de quién son, ni qué había antes en esa pared. La ciudad ha ganado la infraestructura y ha perdido la memoria de lo que pasa en ella.

Todo lo que se hizo

Doce años dejan más de setenta acciones documentadas. Este es el recopilatorio completo, agrupado por programa: cada entrada lleva a su ficha con fotos, artistas y contexto.

Persianes Lliures (2010-2012)

Comercios, mercados, centros sociales y una prisión. Siete acciones con la misma mecánica: superficie cedida, artista libre, coste cero.

Murs Lliures: abrir la ciudad (2012-2017)

De la primera pared a la red de distritos, la app y los primeros reconocimientos.

JAM: un tema, una entidad, doce artistas en un día

Jornadas de creación intensiva. La entidad social pone el tema; dos artistas invitados eligen quién pinta.

Wall Claim y Travel the Wall

Encargos reivindicativos sobre un muro concreto, y una convocatoria que trae un artista de fuera a pintar a Barcelona.

El modelo fuera de Barcelona

Madrid (Moratalaz y Puente de Vallecas), Terrassa y el cierre del piloto madrileño con 56 artistas a la vez.

Activaciones, formación y muros nuevos

Todo lo que ocurría en los muros cuando no había ni JAM ni Wall Lab.

Dónde se puede pintar legalmente en Barcelona ahora mismo

Estos son los 19 Murs Oberts de la red municipal, por distrito, tal como aparecen hoy en el catálogo del Institut de Cultura. No hace falta permiso ni reserva. La dirección de cada muro, la foto, cómo llegar y las normas están en la página práctica: Muros legales de Barcelona: dónde pintar hoy.

  • Ciutat Vella (3): Camp de futbol Parc de la Catalana · Passeig de Circumval∙lació · Plaça de Terenci Moix
  • Gràcia (3): Jardins de Caterina Albert · Jardins de Manuel Torrente · Travessera de Gràcia 104
  • Horta-Guinardó (1): Pas soterrat Velòdrom Horta
  • Les Corts (1): Jardins Àurea Cuadrado (General Batet amb Manuel Azaña)
  • Nou Barris (1): Ronda de la Guineueta Vella 51
  • Sant Andreu (4): Basconia amb Riera Sant Andreu · Estadella amb Santander · Exterior Nau Bostik · Skate Park Baró de Viver
  • Sant Martí (2): Aragó amb Bilbao · Doctor Trueta amb Àlaba
  • Sants-Montjuïc (4): Jardins Walter Benjamin · Jardins de les Tres Xemeneies · Metal·lúrgia amb Motors · carrer Papin

Ver los 19 muros con mapa y fotos →


Fuente: Institut de Cultura de Barcelona (Murs Oberts). Datos actualizados el 13/10/2026.

El mapa de los 19 muros

Cada punto es un muro abierto del Ayuntamiento. Haz clic para ver la dirección y abrirlo en el mapa.

El mapa necesita JavaScript para cargarse. La lista de los 19 muros, con dirección, distrito y barrio, está justo encima.

El mapa lo dibujamos nosotros con los datos públicos del Institut de Cultura de Barcelona: su página no se puede incrustar.

Cómo se aplica esto en otro municipio

El modelo es transferible, y es el que diseñamos para ayuntamientos e instituciones. Seis componentes mínimos:

  1. Inventario de superficies municipales, o privadas con cesión: muros perimetrales, vallas de obra, pasos subterráneos, equipamientos deportivos, solares.
  2. Régimen de uso escrito y breve: qué se puede hacer, qué no, y quién responde de qué.
  3. Trámite cero o inmediato. Cualquier trámite de más de unos días desactiva el uso real del espacio.
  4. Sin control previo de contenido, con los límites de la norma general y no de criterio estético.
  5. Acuerdo vecinal previo con entidades y equipamientos del entorno.
  6. Documentación y mantenimiento: quién fotografía, quién limpia y cada cuánto se reabre el espacio.

Para estudiar su aplicación en vuestro municipio: murales para instituciones y arte público.

El resultado: de excepción a equipamiento ordinario

En catorce años la ciudad ha pasado de prohibir a tolerar, de tolerar a autorizar y de autorizar a dotar. Los muros ya no son una excepción que alguien deba defender cada año: son parte del equipamiento ordinario de Barcelona, como un campo de fútbol o una pista de tenis. Es lo que se buscaba, y es la razón por la que el proyecto que lo empujó ya no hacía falta.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se puede pintar legalmente en Barcelona?

En los 19 muros de la red Murs Oberts del Ayuntamiento, sin permiso ni reserva, respetando su código de convivencia. La lista está en esta misma página.

¿Hay que pedir permiso o reservar hora?

No. Hasta 2024 había que reservar la pared en la plataforma; ahora basta con presentarse.

¿Qué pasó con las obras documentadas en Wallspot?

La plataforma cerró en septiembre de 2024 y la galería pública ya no es accesible. Los proyectos producidos por Rebobinart se conservan en esta web.

¿Mi municipio puede tener muros de uso libre?

Sí. El apartado anterior resume los seis componentes. Es uno de los servicios que prestamos a administraciones.

¿Rebobinart sigue gestionando muros libres?

No. Los gestiona directamente el Ayuntamiento desde 2023. Rebobinart produce murales, arte urbano comunitario y festivales.

Archivo audiovisual

En el vídeo, la presentación de Murs Lliures como proyecto ganador de los Premios BDigital a la Innovación Digital 2012, categoría de ideas innovadoras y proyectos piloto. Se explica cómo funciona la plataforma —registrarse, elegir un muro, descargar el permiso, pintar y subir la foto— y la voluntad de extenderla a otras ciudades y países.

En el vídeo, un reportaje sobre los muros del campo del Sant Andreu cedidos a Murs Lliures. Rebobinart explica la app y la web Wallspot, que permiten pedir permiso para pintar en cualquier punto de Barcelona, y la comparación que usan siempre: «hemos hecho el carril bici del arte». Uno de los artistas había ido a la piscina de allí de pequeño.

En el vídeo, el reportaje del encuentro P-Art en un aparcamiento de Les Corts: cerca de 80 artistas inscritos cubrieron el muro en unas ocho horas. Los organizadores reivindican más espacios para los artistas y romper con el patrón que relega el arte a las galerías: «un mensaje en la calle llega a mucha más gente».

En el vídeo, un reportaje sobre los muros libres de la calle del Perú, en Sant Martí, y el cruce de Espronceda con el Marroc, gestionados por Rebobinart. Hablan vecinos —a favor, con matices— y se mencionan el festival Murs de l'Escocesa, el mural de cultura popular de la plaza del Poble Romaní y el mural antifascista de Roc Blackblock en la calle del Taulat.

Transcripción del vídeo (traducción del catalán)1 min 30 s

El reportajeEn estos muros de la calle del Perú, en Sant Martí, se pueden pintar grafitis sin ningún problema: es uno de los espacios que el Ayuntamiento cede a la empresa Rebobinart para que gestione su uso. Quien quiera crear aquí sus obras, o en otros espacios de la ciudad, puede hacerlo con una aplicación móvil o en la web murslliures.com, donde reserva una fecha, una pared y unos días para trabajar.

Otro espacio similar, ejemplo de la apertura de Barcelona a este tipo de arte de calle, lo encontramos en el cruce de la calle de Espronceda con la calle del Marroc. Los grafitis conviven con los vecinos, que aceptan la presencia de las pintadas con matices.

Los vecinosMejor que tener las paredes desnudas. Me parece estupendo que le dejen a la gente hacer los grafitis; además, queda superchulo.

Los vecinosMuy chulo. Además, yo me hago bastantes fotos aquí y quedan muy bien.

Los vecinosSi tienen alguna ideología política, no me gustan, porque no son compartidos por todo el mundo.

Los vecinosA mí las pintadas me parecen estupendas, porque es una oportunidad para los artistas: son desconocidos y con estas pintadas pueden darse a conocer.

El reportajeLa ciudad también promociona esta cultura urbana con eventos como el festival Murs de l'Escocesa, celebrado este julio, en el que los artistas decoran lugares como los recintos fabriles.

Además de los grafitis convertidos en arte, los murales también pueden tener otra función. En la plaza del Poble Romaní, en Gràcia, tres artistas representaron la cultura popular del barrio con la intención de cohesionar a los usuarios de la plaza. Y en la calle del Taulat, el artista Roc Blackblock reivindica la lucha antifascista.

Transcripción del vídeo, editada para la lectura: se han quitado las repeticiones y las muletillas del habla, se ha puntuado el texto y se indica quién habla.

En el vídeo, la charla de los cinco años del proyecto en el Centre Cultural Albareda, con Pau García, Roger Pous y Míriam. Es la historia de cómo se pasó de pagar multas de 600 a 3.000 euros por pintar en la calle a tener muros legales: la ordenanza del civismo, la reunión con Xavier Trias en un bar de Gràcia, las 300 o 400 reuniones de un año y el primer muro, el de Tres Xemeneies.

En el vídeo, la intervención de Pau García en la charla de los cinco años del proyecto, que él tituló The Backstage Story of Wallspot: cómo empezó a pintar a los trece años, la ordenanza del civismo y las multas de 600 a 3.000 euros, la idea de su hermano para poder pagarlas, las primeras persianas de Horta-Guinardó y la separación del proyecto. El texto de esta charla está en Muros legales de Barcelona, con las intervenciones de los cuatro ponentes.

En el vídeo, la intervención de Roger Pous en la misma charla: por qué abrir los muros a todo el mundo y no quedárselos, el «sí, pero el grafiti no es arte» de la primera reunión con Paisaje Urbano, la reunión con Xavier Trias en un bar de Gràcia y por qué el proyecto necesitaba una base social en el barrio. El texto de esta charla está en Muros legales de Barcelona, con las intervenciones de los cuatro ponentes.

En el vídeo, el programa Tinc una idea de TVE Cataluña sobre emprendimiento social. Rebobinart aparece como ganador del primer premio del programa de Barcelona Activa. En el texto está su tramo: la normativa del civismo de 2006, los años de multas «hasta que el Ayuntamiento vio que nuestras acciones eran consensuadas con los vecinos», y por qué en Dóna la cara per la ciutat el protagonista no es el artista ni la obra, sino la persona que se pinta.

En el vídeo, un reportaje de TV3 explica cómo el Poblenou recuperó el olor de los espráis: el distrito cede muros abandonados para que los artistas puedan pintar legalmente, después de que las ordenanzas municipales los echaran de la calle. Hablan los promotores del proyecto y se plantea si prohibir funciona.

En el vídeo, una segunda pieza sobre Persianes Lliures en el Guinardó, más corta: el problema de las pintadas, el intercambio de favores entre tenderos y grafiteros y las 17 persianas cedidas, que cambian de color cada mes.

En el vídeo, un reportaje sobre el arranque de Persianes Lliures en el Guinardó: los comerciantes ceden la persiana, los artistas la pintan gratis. Hablan tenderos —«te quitan un problema de encima»— y grafiteros, que ven una salida legal tras la ordenanza de civismo. De momento, 17 persianas cedidas.

En el vídeo, un reportaje de televisión sobre el arranque de Murs Lliures: los primeros muros legales en el parque de las Tres Chimeneas, la web donde se pide el permiso y el objetivo de llegar a un muro por distrito. Rebobinart tenía registrados cerca de 600 grafiteros que pintaban en Barcelona.

En el vídeo, un reportaje sobre la app de Murs Lliures: el artista Enric Font pide el permiso desde el propio muro, comprueba qué se ha pintado antes y en un segundo ya puede empezar. Explican la idea de democratizar el arte, el perfil de obras de cada artista y el plan de llegar a Lisboa y París.

En el vídeo, la fiesta de estreno de la app con El Xupet Negre, 25 años después de convertirse en referente del grafiti: tres muros nuevos con un kilómetro de superficie, y por qué pintar en Barcelona todavía no es fácil.

Vídeo sin voz: la presentación en imágenes de la aplicación de Murs Lliures: cómo se elige el muro, se pide el permiso y se empieza a pintar.

Rebobinart · presupuesto en 48 h

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