Carlos García (Spogo)

Carlos García, más conocido como Spogo, estudió ilustración en la escuela de las artes y oficios Pau Gargallo. Se inicio en el mundo del arte urbano de forma autodidacta en el año 2002, y formó parte del colectivo Barri Groc. Su experiencia en la construcción le ha permitido adquirir un amplio conocimiento de materiales y pinturas, muy útil para desarrollar sus obres. Su estilo juega con las formes y el color, incorporando una gran variedad de figuras geométricas y elementos pictóricos. Siempre teniendo en cuenta la importancia del entorno y adaptando sus obras a éste, para que encajen a la perfección. A lo largo de su trayectoria como artista ha participado en múltiples festivales nacionales e internacionales, que lo han llevado a exponer en ciudades como Berlín, Gante o Sète.

Aunque estudiaste ilustración en la escuela de artes y oficios Pau Gargallo, empezaste a pintar de forma autodidacta. ¿Cómo fue ese proceso? ¿Qué te llevó a pintar murales en la calle? 

Empiezo a pintar de forma autodidacta al no adaptarme al sistema de formación de la escuela. Al aprender de mis intereses podía elegir lo que me gustaba e investigarlo de una manera más efectiva. Pintar en la calle forma parte de como entiendo vivir mi vida y mi profesión y de mi adaptación a las características de trabajar en la calle.

Firmas tus obras bajo el nombre artístico Spogo, ¿cuál es el origen del nombre y qué vínculo tiene con tus inicios en el graffiti y el arte urbano? 

El nombre viene del baile del “Pogo”, la “S” me la pone un amigo un tiempo después. No tengo un vínculo temprano con el graffiti, voy aprendiendo lo que representa al conocer a otros artistas que me explican los valores y la estética de este movimiento.

¿Qué rol tuvo el colectivo Barri Groc en el desarrollo de tu carrera profesional  dentro del arte urbano? 

Empecé a pintar murales junto a mis compañeros del colectivo Barri Groc en festivales y eventos relacionados con la cultura urbana, estos primeros pasos sirvieron de aprendizaje y búsqueda de un primer estilo. También se generó un sistema de trabajo y de entender la importancia de generar contenido cultural en tu localidad, ya sea colaborando con otros artistas o trabajando con instituciones.

Tu estilo combina distintas formas geométricas que generan composiciones abstractas. ¿Qué influencia tiene tu pasada experiencia en el ámbito de la construcción en tu estilo? 

Mi experiencia trabajando de peón de albañil y pintor me sirve para aprender a utilizar herramientas, conocer diferentes materiales y calidades de los soportes y paredes. Creo que lo que aún se mantiene de esa etapa, es la aplicación de la pintura de grandes formas planas y la paleta de colores.

¿Qué papel tiene el entorno, el contexto y la superficie donde trabajas en el proceso de creación de tus murales en la calle? 

Siempre tengo en cuenta la arquitectura del edifico, los materiales con los que está construido, la forma de las paredes y los elementos que contiene el lugar. Los colores se relacionan con el edificio y su entorno. La búsqueda de un equilibrio entre lo que existe y el cambio que aportas con el mural es lo más importante para mí. No me gusta crear tensiones visuales y me encanta que la estética del edificio sufra los menos cambios posibles.

Desde los inicios de tu carrera como artista urbano has desarrollado distintos  proyectos en colaboración con otros artistas. ¿Qué papel tiene para ti la colaboración en el proceso creativo? ¿Cómo te han influido estas experiencias? 

Colaborar con otros artistas me permite conocer otros sistemas de trabajo y tener nuevas experiencias personales. Estas colaboraciones enriquecen mi estilo y me dan libertad para probar e incorporar elementos en un futuro. En las exposiciones y proyectos culturales, creo que es muy importante generar y compartir contenidos colaborando con otros artistas.

Durante 2018 realizaste un mural participativo con un grupo de jóvenes en el  deposito del Pomar (Badalona), ¿cómo fue el trabajar previamente la conceptualización del mural con este colectivo? 

Cuando preparo la participación de grupos de jóvenes para incorporarlos en proyectos me gusta generar un contenido divertido y didáctico, así esta experiencia se siente como un juego de equipo. También valoro hacer contenidos nuevos para cada proyecto y dejar una parte definitiva para la improvisación.

¿Por qué crees que cada vez existen más iniciativas comunitarias en el arte urbano? 

Por el mismo trayecto que lleva el arte urbano, al estar relacionado con la calle y el público es normal que se deje entrar a la gente y los hagamos partícipes de la experiencia. En cuanto a las decisiones y responsabilidades de este público- comunidad en los proyectos, estoy a favor de que la opinión y las capacidades de  los artistas estén por encima del resto de los participantes o colaboradores y no hay que olvidar que es nuestra profesión.

A lo largo de tu carrera también has participado en numerosos festivales y en  exposiciones en varias galerías. ¿Qué te ha aportado el trabajar en distintos contextos de creación? 

Para mí lo más importante es la vivencia, conocer a personas, nuevos lugares y culturas. Siempre me he encontrado gente maravillosa y profesional, que aman lo mismo que yo pero que tienen otras funciones, igual de importantes para el arte. Participando en festivales, proyectos y exposiciones, también he aprendido que es crucial para nuestra profesión que cobremos por pintar, no hay que generar contenidos gratuitos dentro de proyectos donde están implicadas asociaciones o empresas que tengan subvenciones o presupuesto de producción.

Este 2020, juntamente con Marti Noy comisariaste Recién Pintado, una  exposición colectiva de Arte Urbano en el Centro Cultural El Carme en Badalona. ¿Qué relación tienes con tu ciudad natal? ¿Existe apoyo por parte del Ayuntamiento a los artistas urbanos de la ciudad? 

Badalona es una ciudad curiosa, siempre ha tenido el estigma de la falta de proyectos o lugares culturales al nivel del tamaño de la ciudad, su enclave, número de habitantes, presupuestos municipales, etc. Si miras el lado positivo, esta situación es buena para generar contenidos ya que no hay competencia y si mucho público.

Precisamente, tú combinas obras tanto en el estudio como en la calle, dos contextos muy diferentes. ¿Consideras que la creación de una obra en el espacio público aporta un valor añadido a tu experiencia personal y profesional? 

Totalmente, es importante llevar al mismo nivel el trabajo de estudio y de calle, cuando lo consigues te aporta beneficios y puedes dialogar constantemente con diferentes materiales y soportes.