RECUPEREMOS LOS BARRIOS by Slim Art

Del 8 al 12 de junio estuvimos en la calle Riera de la Creu (Hospitalet de Llobregat) realizando una producción mural con el artista Slim Art. Se trata de una iniciativa impulsada por Aguas de Barcelona, Aftershare y el Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat en el marco del proyecto #RecuperemElsBarris, cuyo objetivo es recuperar la memoria histórica de los barrios y ciudades del área metropolitana de Barcelona.
En esta ocasión, la temática elegida ha sido la industria textil que se consolidó en esta localidad durante el siglo XX y que permitió que la ciudad se expandiera y prosperara, marcando las bases de la evolución que la convertiría en lo que es hoy en día. Por otra parte, hay que tener en cuenta que gran parte de la plantilla de estas fábricas textiles estaba compuesta en su mayoría por mujeres y, por tanto, esta acción pretendía visibilizar su trabajo y su papel crucial en la transformación económica y social de la industria textil y la ciudad de Hospitalet de Llobregat, ya que el rol que jugaron a menudo es omitido.
De esta manera, Slim Art fue el encargado de realizar el mural que plasmara este pedazo de la historia de la ciudad y la realidad que vivieron las mujeres que trabajaron en las fábricas textiles durante el siglo pasado. Con el fin de llevarlo a la práctica, el artista se basó en una fotografía en la cual aparecían mujeres hilando con los telares industriales y diferentes máquinas que se utilizaban en la producción textil de las fábricas, empleando su característico estilo similar a la pintura al óleo mediante pintura plástica y utilizando gamas de blancos, negros y grises para resaltar este efecto de fotografía antigua. El resultado ha sido una obra que encaja perfectamente con el objetivo del proyecto: abrir una ventana al pasado y recuperar fragmentos de la historia del barrio.
Finalmente, durante la tarde del día 10 de julio, se realizó la inauguración del mural, un acto presidido por Núria Marín (alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat) y Ignacio Escudero (director general de Aguas de Barcelona) en el cual invitaban a la ciudadanía a reunirse, descubrir esta nueva obra y compartir este capítulo de la historia de la ciudad.
En el vídeo, el mural de Slim Art que recupera la memoria textil de L'Hospitalet: una ciudad que hace poco más de un siglo tenía 5.000 habitantes y hoy tiene más de 260.000, transformada por unas fábricas donde trabajaban sobre todo mujeres. La entrevistada es Joana Sánchez, que llegó en 1946 con siete años y entró en la fábrica a los catorce, de hilandera, por 90 pesetas a la semana.
El vídeo, en texto (versión abreviada) (traducción del catalán)4 min 42 s
El reportajeNuestros barrios están vivos y no dejan nunca de transformarse, y eso es muy positivo. Pero tantos cambios hacen que se vayan perdiendo muchas de las cosas que marcaron una época. Hoy hemos venido hasta L'Hospitalet para recorrer sus calles y hablar con una de las personas que todavía mantienen vivo su recuerdo. Y como la mejor manera de no olvidar un recuerdo es hacerlo visible, con la ayuda de un artista urbano plasmaremos su historia en un mural.
Esta es la segunda ciudad más poblada de Cataluña, con más de 260.000 habitantes, cuando hace poco más de un siglo eran apenas 5.000. El rápido desarrollo industrial de las primeras décadas del siglo XX convirtió un pueblo agrícola en la ciudad que conocemos hoy. Al frente de aquella transformación estaba el sector textil, que atrajo a decenas de miles de personas de todo el Estado a trabajar en las fábricas de aquí, muy a menudo en condiciones precarias.
Y la mayoría de aquellas personas eran mujeres. Mujeres que tuvieron un papel clave en la transformación social y económica de la ciudad, pero que vieron cómo su trabajo era invisibilizado. Para reivindicar su memoria, hoy hablamos con Joana Sánchez, una de tantas mujeres que con su trabajo han contribuido a construir L'Hospitalet de Llobregat.
¿Cuándo llegaron aquí?
JoanaLlegamos en el año 46. Salimos del puerto de Cartagena, en un barco de carga. Ya veníamos con las cartas de mis tías, que decían que íbamos a L'Hospitalet, a la calle de l'Estrella, en el barrio de Sant Josep.
¿Recuerda cuántos años tenía?
JoanaHabía cumplido siete. En casa éramos una caterva: más de doce personas. Y más.
¿Cómo ha cambiado L'Hospitalet?
JoanaAy, ay, ay. No lo conozco. Me encuentro en L'Hospitalet como quien viene del campo y no ha visto nunca una ciudad. Ha cambiado para bien, porque lo que hay ahora antes no estaba; pero lo que había antes, ¿sabe el valor que yo le daba? Las cuatro tiendecitas.
A los catorce años entró en la fábrica.
JoanaCumplí los catorce y corriendo me fui. El día a día era precioso, aunque trabajábamos. Tengo buen recuerdo, porque era una fábrica muy educada: te trataban con esmero.
¿Y cuál era su trabajo?
JoanaHilandera. Me pasaron a una sección nueva y allí se hacían los ovillos: traían las bobinas de las continuas, se ponían las bobinas y allí se hacían los ovillos. Se cobraba por semanas, y eran 90 pesetas.
Me levantaba a las tres y media y a las cuatro salía corriendo, porque íbamos caminando y nos juntábamos todas en la calle. Yo tenía un despertador pequeño, pero cuando me sonaba la vecina ya me daba con la escoba en el techo.
¿Todo el mundo trabajaba allí? Era la gran fábrica.
JoanaLa gran fábrica, y de familias enteras. En aquel tiempo yo era feliz, porque le daban valor a todo.
El reportajeJoana, precisamente porque no hay recuerdo ni conciencia de toda esta época que fue tan determinante, queremos enseñarle una cosa. Mire hacia aquí, tome perspectiva y díganos si esto le recuerda algo.
¿Volvería atrás?
JoanaVolver atrás y pasar lo que pasé, no. Volver atrás a como estamos ahora, no le digo que no, porque era feliz.
Versión abreviada: se mantienen las declaraciones textuales y se omiten repeticiones, solapamientos y tramos que no tratan del proyecto.










