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Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026: arte urbano y diseño social en Nou Barris

Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026 pone el foco en cómo las disciplinas creativas transforman la vida cotidiana. En este marco, Rebobinart participó el 21 de mayo en la cuarta sesión del ciclo Acercando la arquitectura y el diseño social a la ciudadanía, distrito a distrito. La sesión tuvo lugar en el Centre Cívic Can Basté de Nou Barris. Reunió a profesionales, artistas y vecinos para reflexionar sobre el papel del arte urbano en el espacio público.

Un ciclo para acercar la arquitectura social a cada distrito de Barcelona

El ciclo lo organiza la Asociación Ojalá Projects, impulsada por Anaïs Esmerado y Amaya Martínez-Marcos. Ojalá Projects investiga cómo diversas disciplinas influyen en la vida cotidiana y el bienestar. Lo hace a través de procesos de cocreación e investigación comunitaria. El objetivo es transformar espacios y mejorar la salud emocional de las personas.

El programa recorre los diez distritos de Barcelona. Diez sesiones, diez temáticas, diez casos de estudio reales. Por un lado, cada sesión se ancla en un proyecto concreto. Por otro, se abre a cualquier persona adulta con curiosidad, sin formación previa necesaria. En el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026, la sesión de Nou Barris tuvo como caso de estudio los espacios públicos para el arte urbano. Además, incluyó una dinámica participativa y un debate abierto con el barrio.

Dieciséis años produciendo arte urbano en Barcelona: la trayectoria de Rebobinart

Marc Garcia, director de Rebobinart, abrió la sesión. Hizo un recorrido por dieciséis años de producción de arte urbano en Barcelona y en cuarenta y cinco ciudades. Todo empezó en 2010 con Persianes Lliures. Fue el primer intento de construir un sistema alternativo a las ordenanzas municipales. Además, marcó el inicio de una forma de trabajar: negociar, experimentar y aprender de los errores.

De aquel primer proyecto nació Murs Lliures en 2012. Después llegó Wallspot. La plataforma llegó a gestionar 106 muros activos en 22 ciudades. Además, acumuló más de 22.000 artistas registrados y 33.000 intervenciones documentadas. Por un lado, el modelo demostró que era posible crear sistemas legales de arte urbano a escala global. Por otro, evidenció los límites de gestionar espacio público desde una entidad privada. En 2023, el Ayuntamiento lanzó Murs Oberts. En 2024, Wallspot cerró.

A continuación, Garcia presentó la diversidad de proyectos de Rebobinart. Ús Barcelona —cinco ediciones entre 2014 y 2018, hasta 20.000 personas—, las intervenciones en las estaciones del TRAM, la transformación de los Blocs Florida en L’Hospitalet, el mural de PichiAvo en Livensa Living en Esplugues, o las campañas de Visa y Nike. De este modo, ilustró cómo cada encargo implica una lógica diferente. Cada interlocutor, unas reglas del juego nuevas.

La pregunta que recorrió toda la charla: ¿quién decide qué se pinta en las paredes de la ciudad?

NOU Sentit Urbà: laboratorio de arte urbano en Nou Barris

Finalmente, Garcia presentó el NOU Sentit Urbà. Es un concurso público impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona y el Distrito de Nou Barris. Cuenta con 953.000€ de fondos Next Generation UE. Como resultado, el proyecto ha generado 18 intervenciones en el distrito: murales, esculturas, instalaciones lumínicas y acciones en centros educativos.

La selección de artistas fue un proceso riguroso. Se partió de una lista de cerca de 500 candidatos. Se redujo a 175. Finalmente, un comité de expertos de diversos ámbitos —artes, marketing, educación— seleccionó 17 proyectos. De este modo, el proceso de selección fue tan relevante como las obras resultantes.

Octavi Serra: La Barcelona escondida

El artista Octavi Serra compartió su proceso creativo. Explicó cómo concibió su instalación para el NOU Sentit Urbà. La pregunta de partida era el turismo. La decisión, sin embargo, fue situarla en Nou Barris. Un distrito que no aparece en ningún mapa turístico. Un barrio que vive la turistificación de la ciudad desde el margen.

La Barcelona escondida utiliza el lenguaje de la señalética urbana. Las mismas flechas y pictogramas que guían a los visitantes por Barcelona, aplicados a un barrio que nunca aparece en los mapas. De este modo, la ironía es la forma y la pregunta, el contenido. La obra no denuncia ni celebra. Pregunta. Y lo hace desde un barrio que normalmente no tiene voz en este debate.

Un debate con el barrio

La sesión se cerró con un debate abierto. Vecinos y entidades de Nou Barris hablaron sobre el NOU Sentit Urbà. No fue cómodo, ni estaba pensado para serlo.

Algunas entidades vecinales criticaron el presupuesto del proyecto. Sobre todo, cuestionaron que proviniera de una partida etiquetada como turismo. Expresaron el temor a la gentrificación. Además, defendieron que los beneficios no revertirán al territorio. Esta tensión es parte del proyecto. En el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026, el arte urbano no puede ignorar las contradicciones del territorio donde se produce. Como planteó Garcia: aceptar que cuando pintas en el espacio público generas conflicto no es un problema. Es el punto de partida.

Una actividad del ciclo Acercando la arquitectura y el diseño social a la ciudadanía, distrito a distrito, organizado por Ojalá Projects (Anaïs Esmerado y Amaya Martínez-Marcos), en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.