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Roc Blackblock y la memoria en el corazón del territorio en el KROMATIC

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Mural exterior Roc Blackblock Kromatic Barcelona, Rebobinart

En el vídeo, la entrevista a Roc Blackblock en el Kromatic. La temática de su muro era la memoria, y llegó a la palanca de Sant Andreu de la Barca. Explica su método —contrastar la información con el vecindario antes de pintar—, por qué entiende el muralismo como una herramienta de comunicación y qué pasó cuando taparon el mural más antiguo que tenía en Barcelona, de 2001.

El vídeo, en texto (versión abreviada) (traducción del catalán)11 min 18 s

Roc BlackblockHola, buenos días. Soy Roc Blackblock y soy muralista de Barcelona.

¿Cómo nace este mural que has pintado aquí en Sant Andreu de la Barca, con un elemento tan característico e histórico como la palanca?

Roc BlackblockEste mural nace de la mano del Festival Kromatic, organizado por el Ayuntamiento y gestionado por Rebobinart. Se tocan distintas temáticas, y una de ellas era la memoria: a partir de ahí se me seleccionó como artista para desarrollar ese tema. Hice una inmersión en qué era la memoria y cuáles eran sus elementos, y rápidamente llegué a la palanca.

Hemos visto gente que se emocionaba viendo tu mural. Eso es lo que tiene el arte en la calle: esa conexión directa con el espectador.

Roc BlackblockEs una de las cosas bonitas de trabajar en entornos pequeños: tienes un pulso muy directo de cómo está impactando la obra en el vecindario. Y también querría poner en valor el trabajo previo, que no se ve: no solo investigar y buscar información, sino contrastarla con los vecinos y vecinas y, en este caso, con el equipo del Ayuntamiento.

Yo, como vecino de Barcelona, sé poco de la historia de Sant Andreu de la Barca. Solo estableciendo un diálogo puedes llegar a entender cuál es la piedra angular de la memoria. Si no, quizá cogería una imagen estéticamente más bonita, pero que no tuviera ese valor tan emocional. Y estando aquí en la calle he constatado que ha sido un acierto.

Vienes del mundo del diseño gráfico, de la ilustración e incluso del tatuaje. ¿Qué te llevó a dar el salto a los muros?

Roc BlackblockEl diseño gráfico es mi formación, algo que creo que ha influido mucho en mi obra, pero al que nunca me he dedicado. Lo que sí ha hecho es que entienda el muralismo como una herramienta de comunicación. Hay artistas que se ubican como artistas y hacen obra personal; yo tomo el muralismo como si fuera una ilustración de gran formato, con los mismos criterios que el diseño gráfico: me pongo como comunicador, recojo un concepto e intento ser el vehículo, el altavoz que propaga esa imagen y la lleva al espacio público para que el receptor sea todo el vecindario.

¿El arte debería quedarse en los museos o salir más a la calle?

Roc BlackblockCreo que hay arte para cada ámbito, pero donde yo me siento cómodo es en este ámbito comunitario y popular. Entiendo que es algo que puede llenar las calles y los espacios públicos de memoria, de valores y de creatividad; y también que los espacios públicos tienen que poder ser un lugar donde la gente tenga su campo de pruebas y de experimentación. Es como la ampliación de nuestra casa, el espacio que compartimos entre todos y todas: por lo tanto, tenemos que poder vernos reflejados.

El arte de los murales es efímero. ¿Es parte de la gracia de estos proyectos?

Roc BlackblockEso es todo un debate, o más que un debate es un poco una lotería. A veces se construye algo delante y desaparece el mural, o las inclemencias del tiempo lo deterioran. Cuando pintas puedes tener una intuición, pero a veces no tienes ni idea.

Hace poco tapamos el mural más antiguo que tenía en Barcelona, de 2001. Tú pintas y te vas, te quedas con la fotografía. Y en este caso fue cuando se borró el mural, a través de las redes, cuando vi el impacto que había tenido: cuánta gente decía «han borrado las lagartijas de la calle de Entença, si íbamos allí, si era un lugar referencial, qué lástima». Yo acabé concluyendo que habían tenido una vida larga, que se habían conservado muy bien y que habían sido muy queridas: habían superado todas las expectativas.

En tu Instagram se ve una serie de murales de crítica social, sobre todo de activismo.

Roc BlackblockHace 25 años que empecé a pintar murales y unos cuantos que me dedico a ello profesionalmente. Mi propuesta profesional pasa por tocar los temas de memoria, y ahí puedo tocar tanto el costumbrismo —como el cultivo del olivo— como la memoria antifranquista, los exilios o las migraciones. Siempre con un ingrediente político, porque creo que hablar de memoria en este país lleva indefectiblemente a temas políticos.

Pese a todo, también tengo mi parte personal, en la que uso los murales como herramienta de participación: es mi manera de militar en los movimientos sociales. El último en ese sentido, que he hecho estas dos semanas, era «Netanyahu, genocida». Igual que he hecho murales en solidaridad con Palestina, los he hecho contra la turistificación. Eso lo hago a título personal, pero sabiendo que detrás son muchos y muchas: no es mi historia concreta, sino la de los movimientos sociales a los que me debo.

Has dicho que los muros pueden escribir lo que la historia oficial borra.

Roc BlackblockSí, porque hay esa parte de memoria popular y comunitaria. El proyecto profesional que llevo a cabo tiene como leitmotiv explicar los episodios de la historia en los lugares donde han pasado. Y es que la historia no es solo la visita del virrey o el obispo de no sé dónde: son las pequeñas historias que pasan en los lavaderos del pueblo, las de los militantes anónimos que estuvieron luchando contra el fascismo o haciendo de maquis. La memoria es como un puzle y cada pieza es vital: cuando falta una, no tenemos el mapa completo.

¿Cómo cambia la percepción del vecindario cuando pasea y ve un mural como el tuyo?

Roc BlackblockHay varias patas. Por un lado, una dignificación de los espacios: muchas veces el antes y el después de ese mismo espacio es indiscutiblemente una mejora, aunque solo sea porque es pintura. La otra cosa es que es imposible que le guste a todo el mundo —y cuando alguien dice que le gusta a todos, está mintiendo.

Pero sí es verdad que, con este tipo de intervenciones y con temas de memoria, a mucha gente le cambia la perspectiva sobre la posibilidad de usar el espacio público para hacer creaciones artísticas. Eso nos da la posibilidad de no entender el espacio público como si estuviéramos en una tienda, o como si fuéramos usuarios de una habitación de hotel donde toda la decoración es aséptica: es un lugar donde podemos vernos reflejados.

Y una de las cosas bonitas que me está pasando trabajando temas de memoria es que uso un lenguaje más contemporáneo —aunque el muralismo tiene un recorrido tan largo como la historia de la humanidad—, y la gente mayor lo ve como muy moderno. Pero cuando empieza a ver y a entender qué se está haciendo, de repente se le genera un vínculo y una emoción: es como si abrieras la caja de Pandora o el baúl de los recuerdos. Y empiezas a ver gente muy mayor que te aplaude y te felicita. Eso es muy bonito.

Has pintado en Portugal, en Francia y prácticamente por toda Cataluña.

Roc BlackblockPrincipalmente he trabajado por los países catalanes, después más ampliamente en el estado español y puntualmente fuera. No soy ni de lejos de los que tienen una trayectoria internacional larga: entre los artistas que participan en este festival hay muchos con una trayectoria mucho más larga que la mía.

Pero para mí es un privilegio trabajar en el ámbito local, en municipios pequeños. Como barcelonés —que nos miramos siempre el ombligo y parece que todo empieza y acaba en Barcelona— he descubierto la riqueza y la pluralidad del territorio que tenemos, que es excepcional. He podido pintar en Extremadura, en un pueblo donde la mitad de la población tiene familia aquí, con toda una serie de vínculos. Vas entendiendo lo bonito que es esto: no hace falta irse a Estados Unidos, que tenemos cosas aquí excepcionales.

El mural va acompañado de una frase: «La memòria és el pont que uneix el passat amb el present».

Roc BlackblockEs esa voluntad de llevar la memoria a las calles. Vivimos en una época en que los jóvenes consumen muchísimas imágenes, arriba y abajo haciendo scroll: les pintas una imagen antigua y la interpretan como una foto «hashtag retro» o «hashtag vintage». Lo que hace esto es interpelar e intentar generar un puente entre generaciones.

Dentro de unos días espero que haya un abuelo paseando con su nieto y le pueda explicar cómo jugaba en la palanca, y que ese nieto pueda profundizar en el arraigo a su territorio. Y no solo eso: también generar la posibilidad de que la gente recién llegada tenga a su alcance, en el espacio público, herramientas para conocer y entender, y por lo tanto para incorporarse con más conocimiento a la sociedad.

Vídeo de Ràdio Sant Andreu. Versión abreviada: se mantienen las declaraciones textuales y se omiten repeticiones, solapamientos y tramos que no tratan del proyecto.

Sant Andreu de la Barca

Roc Blackblock, artista barcelonés con una larga trayectoria en muralismo de carácter social e histórico, ha sido una figura clave en el Festival KROMATIC de Sant Andreu de la Barca. Su intervención se ha realizado en una medianera muy cerca de la iglesia de la ciudad y se adentra en el pasado del municipio para hacer emerger la memoria colectiva a través del arte urbano.

Con un enfoque documental y evocador, el artista representa una antigua estructura que permitía cruzar el río Llobregat, conocida como la Palanca, hoy desaparecida pero muy presente en el recuerdo de la ciudad. El puente de madera que unía ambas orillas del río se convierte, en el mural, en un símbolo de conexión y transformación del territorio.

Con su estética habitual, basada en el claroscuro y el rigor narrativo, Roc Blackblock recupera esta imagen profundamente enraizada en la memoria vecinal para ponerla en diálogo con el presente. El mural apela al valor de las infraestructuras comunitarias y a la importancia de conocer y preservar la historia local. Según el artista: «El objetivo es ilustrar la memoria colectiva para recuperarla, reivindicarla y celebrarla.»

Mural ubicado en: C. Rector Joanico, 2, 08740 Sant Andreu de la Barca, Barcelona

Sobre el KROMATIC
KROMATIC es el Festival metropolitano de arte urbano de Sant Andreu de la Barca, un proyecto que promueve la conexión entre arte, espacio público y ciudadanía a través de la creación de murales de gran formato. Está organizado por el Ayuntamiento de Sant Andreu de la Barca, producido por Rebobinart y cuenta con la colaboración de la Generalitat de Catalunya.

Rebobinart · presupuesto en 48 h

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